Bienvenidos

El primer blog deportivo en español que habla de todos los deportes del mundo. Una recopilación de información con las mejores notas del deporte. Recomienda nuestra página y opina en nuestras notas a través del formulario de opinión.

Calendario

May 2012
M T W T F S S
« Jan    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

¿Puedo continuar corriendo sin menisco?

corriendo-playa

Hay un riesgo que debemos asumir todos los que practicamos deporte: tenemos mucha más probabilidad de lesiones que los que invierten su tiempo libre en actividades sedentarias. En concreto, tenermos ocho veces más posibilidades de tener una lesión de menisco.

La función del menisco en la articulación de la rodilla es similar a la del rodamiento en un sistema mecánico. La ausencia o degeneración de un rodamiento no impide la función mecánica pero sí la distorsiona generando dos efectos secundarios: fricción entre los componentes y disipación de la energía funcional.

La buena noticia en esta metáfora mecánica es que en una máquina, los demás componentes de una acción se mantienen inertes ante las variaciones que se les generen, pero en el cuerpo humano, las estructuras restantes (el otro menisco, los ligamentos, la rótula y los músculos) se pueden adaptar al cambio y neutralizar en parte sus efectos negativos.

Veamos el primero de los efectos negativos, la fricción. La fuerza de rozamiento genera una erosión entre las piezas óseas que se relacionan en la rodilla (rótula, fémur, tibia y peroné). Debemos incorporar a nuestra vida deportiva actitudes que eviten el edema y faciliten la hidratación, ser especialmente cuidadosos con el calentamiento (y el enfriamiento después del deporte) y analizar las posibles molestias o dolores que surjan después de la carrera para prevenir problemas.

En cuanto a la disipación de la energía, si la energía generada por los músculos se pierde en una falta de cohesión articular, disminuirá nuestro rendimiento deportivo y aumentará la posibilidad de otras lesiones como esguinces de ligamentos o artrosis. En este caso, debemos tomar medidas para que la rodilla no quede “floja”, es decir, que se mantenga la coherencia entre sus componentes, y lo podremos conseguir mediante la potenciación del cuádriceps (sobre todo el vasto interno) y los isquiotibiales de forma equilibrada.

Vía | Efisioterapia

Dejar un comentario

*